Primero, tenemos que saber de qué se trata la energía solar.
La energía solar es la producida por la luz –energía fotovoltaica- o el calor del sol –termosolar- para la generación de electricidad o la producción de calor. Inagotable y renovable, pues procede del sol, se obtiene por medio de paneles solares y espejos.
Las células solares fotovoltaicas convierten la luz del sol directamente en electricidad por el llamado efecto fotoeléctrico, por el cual determinados materiales son capaces de absorber fotones (partículas lumínicas) y liberar electrones, generando una corriente eléctrica. Por otro lado, los colectores solares térmicos usan paneles o espejos para absorber y concentrar el calor solar, transferirlo a un fluido y conducirlo por tuberías para su aprovechamiento en edificios e instalaciones o también para la producción de electricidad (solar termoeléctrica).
5 motivos para la energía solar
1. Sin emisiones de ningún tipo.
Este tipo de energía es completamente limpia. Un año de uso de los paneles solares en su vivienda significa reducir en casi 1 tonelada y media el CO2 a la atmósfera o, dicho de otra manera, contrarrestar 8.000 kilómetros de uso de tu coche al año, o plantar un árbol al mes.
2. Energía sin límite.
La energía proveniente del Sol que llega a la Tierra en un solo día es, como mínimo, dos veces la que los seres humanos necesitamos para todo un año. Y esto sucede todos los días.
3. Horas de sol.
A veces las comparaciones son odiosas, pero para este caso, salimos ganando. En Europa, países como Noruega, el Reino Unido o Alemania tienen menos de 1.800 horas de sol al año. En España llegamos a un promedio de casi 3.000 horas de luz solar plena (fuente: AEMET). Huelva, por ejemplo, tiene casi 3.200 horas de luz solar plena al año.
4. Autogeneración.
La solar es una energía que depende de ti y del Sol. No dependerás de las empresas eléctricas tradicionales, ni de si llueve más o menos o de los grandes aerogeneradores que se instalan a lo largo de nuestra geografía. Es instalar las placas necesarias en tu tejado y empezar a ahorrar desde el primer momento, sin intermediarios.
5. Sencillez tecnológica.
La energía Solar fotovoltaica no requiere de grandes inversiones, es de fácil mantenimiento. Es la tecnología perfecta para llevarla a nuestros hogar.
















